Gaviotas y jilgueros

He amanecido alicaído del lado izquierdo, casi no puedo ni vestirme. Mi mujer dice que tendinitis o, sencillamente, la vejez. A pesar de ello, me he permitido una buena caminata hasta la cresta de los montes. Poquísimos coches circulando por las calles y absolutamente ningún caminante en la mañana dominical: el miedo al mal tiempo. [...]

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.