Mi abuelo Miguel (Papa Miguel para mis hermanos y para mí) murió cuando yo tenía ocho años; y no sé cuántos tenía él cuando acabó: unos setenta. Yo sólo puedo recordarlo con la boca sumida por la falta de dientes y muelas. Una pérdida menor, si se piensa que, antes o al mismo tiempo, había [...]
Filed under: Apuntes | 1 comentario