Tuyo fui

Tuyo fui, pues te me di,

y en serlo cifré mi orgullo.

Y tú, usando de lo tuyo,

luego abusaste de mí.

Nada gané: me perdí

en entrega tan total.

Mas me libré de tal mal,

porque te medí por dentro…

Tan estrecho era tu centro,

que me ordené: “¡Sal ya, sal!”.

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