Doce de octubre

[Escribí este poema en Gójar el día de su título; y lo colgué aquí, en la entrada correspondiente a su título y fecha. Pero a las pocas horas, pareciéndome demasiado malo, lo descolgué. Aunque no lo eliminé… La parte central, dedicada a mi amigo Cipriano, ya no me pertenecía, era el paupérrimo regalo de despedida [...]

Este país

Tuyo fui

Tuyo fui, pues te me di, y en serlo cifré mi orgullo. Y tú, usando de lo tuyo, luego abusaste de mí. Nada gané: me perdí en entrega tan total. Mas me libré de tal mal, porque te medí por dentro… Tan estrecho era tu centro, que me ordené: “¡Sal ya, sal!”.

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.