Yo era un gran guerrero

Cuando yo era pequeño, mi ropa era la puesta. Mi madre la escondía a la hora de la siesta. Así neutralizaba mi bravura, dispuesta a conquistar el mundo. Mi mundo: iba desde la cuesta del camino de Dílar hasta la acequia; ésta era mi Mississippi, mis lagos, mi floresta (agua limpia de sierra: últimamente apesta). [...]

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.