Curriculum Antonii

A los cuatro, glotón.

A los siete, aplicado.

A los nueve, un salvaje.

Monaguillo a los doce.

A los trece, curita.

A los quince, un problema.

Nada a los dieciséis.

A los veinte, estudiante

(de los torpes: Románicas).

Veintiséis: un recluta

(tonta mili, no puta).

Veintisiete: Madrid

fue su segunda madre.

A los treinta un currante

plantado en un vivero.

Treinta y tres: se casó.

Padre a los treinta y cinco.

Cuarenta: profesor

sin dejar de ser padre,

ni ido, ni marido,

ni corredor del Dílar.

Cincuenta: cincuentón.

Sesenta: se sentó,

dijo a todo que no,

y aquí Antonio acabó.

Ese Antonio fui yo.

Advertisement

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Gravatar
Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.