• Páginas

  • Archivos

  • julio 2007
    L M X J V S D
     1
    2345678
    9101112131415
    16171819202122
    23242526272829
    3031  

En agosto

Los ríos, hastiados de tanto repartirnos el agua a los humanos, el agua que no nos merecemos, se echan en sus lechos, deprimidos, estiados, aceptando la muerte como la solución menos sucia.

Los montes se dejan achicharrar por el sol inclemente, aguantan la murga de las chicharras, añoran a las nubes protectoras, sufren el agostamiento de su hierba, los rasguños y la zapa continua de las alimañas de secarral.

Las criaturas humanas se amontonan en las playas, especialmente en las del Mediterráneo, se agolpan en los chiringuitos para devorar sardinas, que les dejan para toda la tarde un aliento gatuno, se queman hasta el carné, se pulen hasta la extraordinaria del año 2023, y anhelan la vuelta a la vida sencilla y rutinaria que les traerá Septiembre: el bar de la esquina, el partido del domingo, el puteo del lunes…

El autor de Certe patet se va a su pueblo en plan rebañaorzas: comida en casa de la suegra, merienda en casa del hermano, invitación en el bar que siempre paga algún amigo… Y como todos ellos, para mediados de mes, estarán hasta las narices de ser el panoli (el pan con aceite) de tan parásito pariente, de tan incompetente compadre, en la segunda quincena del dichoso agosto el autor de Certe patet no tendrá más remedio que volver a sus cuarteles de invierno, a pasear y leer, sin ser económicamente gravoso para nadie, a escribir cuatro chorradas para ir matando el tiempo, o a quien se asoma a leerlas. De modo que, sufrido visitante de Certe patet, nos vemos cuando pasen dos semanas (aproximadamente). Pásalas bien.

Janés y las alpacas

En El Cultural, suplemento ídem del diario El Mundo, viene esta semana “Una despedida [porque en agosto el suplemento estará de vacaciones] literaria de altura: siete poemas inéditos de siete de los más grandes poetas españoles, de generaciones tan diversas como indiscutible calidad, para paladear ahora que disponemos de más tiempo, y que todo se demora y disfruta más”. El periodista (o la periodista: puesto que aquí las únicas firmas que aparecen son las de los poetas) no se conforma con llamarlos “grandes poetas españoles”: la “indiscutible calidad” también se refiere a los poetas, no a los poemas que aquí aparecen, y que eran, hasta ayer, inéditos. En fin, todos sabemos que un autor puede ser de muy reconocido y merecido prestigio y, un mal día, escribir un churro; porque Aliquando bonus dormitat Homerus (para que no falte el latinajo).

El primero de estos siete poemas es el que copio aquí (no porque sea el primero, ni porque sea el que más me ha gustado: podría comentar un buen montoncito de ‘detalles’ de este poema que claramente, o janésmente, no me gustan):

Volterra

por Clara Janés

Con las trenzas del órgano
y los trigos,
en los segados campos
llenos de alpacas…
El amor se ha llevado la cosecha
como un pájaro,
pero nos queda la tierra
y la plata de la luna.
¿Cuáles son nuestras certezas?
El día y la noche
se dan la mano
en nuestras manos
que, juntas,
borran el tiempo.
Luego
nos espera un lecho
de colinas
y el despertar en la niebla
a las formas indecisas.

Espero que, si ustedes lo “paladean”, le encuentren mejor sabor que yo. A mí me ha suscitado el presente comentario un término, el que subrayo, del verso 3: “en los segados campos / llenos de alpacas…” Esta claro que lo que “llena” esos campos segados son los paquetes de paja que las cosechadoras van dejando esparcidos, en el tiempo de la recolección. Ahora bien, esos “paquetes de paja” , según el DRAE, no son alpacas, sino pacas:

paca2.

(Del fr. ant. pacque).

1. f. Fardo o lío, especialmente de lana o de algodón en rama, y también de paja, forraje, etc.

Extraña más este cambio si se tiene en cuenta que la autora, además de poeta (me gusta más “poetisa”), es una profesional, muy reconocida y premiada, de la traducción.

A mí la lectura de estos versos me ha recordado una anécdota personal de hace bastantes años, de cuando estaba yo de empleado (o subempleado) en el vivero. En cierta ocasión coloqué, para los clientes, un cartelito que decía: “Hay pacas de setas” (pacas de paja humedecidas e inseminadas con esporas de champiñones). A los pocos días, Mª Tere, la hija estudiante de Derecho de uno de los propietarios del vivero, me corrigió el cartelito: “Hay alpacas de setas”. Tuve que invitar a Mª Tere a que mirara el Diccionario.

Adivinanza

· Nació en Madrid, en 1970.

· Hoy ha publicado, en algún periódico de la prensa española, una columna que comienza:

En ocasiones, ‘Zetapé’ da unas pruebas de astucia que desmontan el mito del jipi fundador de una tontocracia. El último ejemplo ha sido el del caso El jueves.

· En el año 2004 publicó una novela cuyo segundo párrafo es  el siguiente:

Es la noche antes del atentado. Es Buenos Aires. Y es Diana. Está sentada sobre la tapa del retrete, supongo que desnuda, tal vez desmaquillada a medias, y Juega al Tetris sin importarle un carajo la partida. Ha dejado abierta la canilla para justificarse dentro del cuarto de baño. Para dar tiempo a que Lucas se quede dormido y no se sienta obligado a coger, vení, flaca,  con esa desgana tan suya como de ya toca cortarse las uñas, con esa fiaca de los últimos tiempos. Se lo contó Diana a una amiga mientras corrían en la cinta del gimnasio, que parece que está pelando una mandarina cuando la desnuda, que luego la ultima tan rápido que parece que hay un taxímetro calculando lo que va a pagar, ahora comprende Diana por qué los cronistas deportivos dicen que Lucas es sólo remate. Arrojas al área al del violín en los Sabandeños y Lucas te lo patea a la escuadra. Dijo El gráfico, “Un nueve vertical que se extravía en las periferias del juego”, así en la cancha como en la cama, así en la cama como en la vida, que cuando Diana intenta explicar a Lucas por qué a veces llora, por qué a veces no sé, che, como que me falta algo,él la mira como si ella tuviera branquias y acabara de bajarse de un ovni, ¿no querés que te haga una beba, y si es eso lo que te falta? Mucho más bife que sushi, Lucas Ferlán, nueve de Independientes que se extravía en las periferias de la cancha.

· En marzo de 2007 ha publicado, en libro, una selección de sus colaboraciones en prensa; libro dividido en tres secciones: Perfiles de El planeta de los simios, Artículos de opinión de Al abordaje, Crónicas deportivas de Barra brava y el Mundial.

· Todo lo que leo de él me parece buenísimo.

Adivina, adivinanza: ¿Cómo se llama  el fulano?