• Páginas

  • Archivos

  • agosto 2008
    L M X J V S D
    « Jul   Sep »
     123
    45678910
    11121314151617
    18192021222324
    25262728293031
  • Anuncios

Aldecoa (Ignacio y Josefina)

Nunca leí los Cuentos completos de Ignacio Aldecoa, a pesar de tenerlos desde hace muchos años, en una edición de Alianza tan pobretica y ya tan vieja, que se desguaza un poquito más en cuanto la retomo. Cuando los cojo (son dos volúmenes), leo dos o tres cuentos y los vuelvo a dejar, a sabiendas de que son muy buenos, o quizá por eso. Sí leí en su momento (quiero decir hace muchos años, cuando yo era muy joven) más o menos del tirón, con el apremio que tienden a imponer las buenas novelas, El fulgor y la sangre.

Ahora las novelas del realismo social se me resisten, aunque sean muy buenas: exaspera bastante la minuciosidad de su relato.

No he sabido hasta hoy, o no recordaba, que Josefina Aldecoa había titulado su trilogía de la maestra Gabriela “Trilogía de la memoria”. Lo que sí supe en cuanto leí las primeras páginas de la primera de las tres, Historia de una maestra”, es que tenía que leerla. Y cuando la leí, que tenía que leer las otras dos. Es, esta trilogía, una preciosa historia personal del siglo XX en España. Después de leerla la he recomendado unas cuantas veces; y siempre los amigos que me han hecho caso me han asegurado que les ha parecido estupenda.

Algún tiempo después, también de Josefina, leí El enigma, que igualmente me pareció una excelente novela. Y, puesto que la acción de la trilogía termina en 1982, una adecuada continuación de la vida española en democracia ya reasegurada.

Ayer comencé a leer, casi por accidente, En la distancia, libro de memorias de Josefina Aldecoa (Alfaguara, 2004). Y esta mañana estaba impaciente por retomarlo y leer las setenta páginas que me había dejado pendientes.

No sé cuál de los dos, Josefina o Ignacio, ha hecho más méritos para formar parte de la Historia de la literatura española. Sólo sé que después de leer En la distancia, los dos se me han hecho unos autores más próximos, más queridos, a los que espero volver de vez en cuando, con la seguridad de encontrarme, más que con viejos amigos, con parientes cercanos. No sé de ningún libro que Josefina haya publicado después de este En la distancia, que, como libro de memorias, lo es también de recapitulación y, quizá, de despedida. En la penúltima página la autora no tiene empacho en acogerse al tópico para concluir:

He tenido una hija. He plantado un árbol, un haya purpúrea que mide ya doce metros, en mi jardín de Cantabria.

Y he escrito algunos libros. Con ellos he pretendido llegar a los demás, comunicarme con los otros. Que me conozcan mejor y, en consecuencia, me quieran más.

Con este lector, sin duda alguna, lo ha conseguido.

Anuncios

Una respuesta

  1. No hace mucho me hablaron de las memorias de Josefina Aldecoa. Por segunda vez las oigo de tu boca, así que no me queda mas remedio que tomarme el firme propósito de hacerme con ellas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: