• Páginas

  • Archivos

  • noviembre 2008
    L M X J V S D
    « Oct   Dic »
     12
    3456789
    10111213141516
    17181920212223
    24252627282930

La luz de América

IGNACIO CAMACHO. ABC. Domingo, 23-11-08

TIENE razón Zapatero: América ilumina nuestra democracia. América del Norte, o sea, los Estados Unidos, que la del Sur no es más que el triste espejo de nuestros demonios y nuestros fracasos históricos. Lástima que el presidente haya descubierto tan tarde la luz tocquevilliana de los padres fundadores; esa democracia es la misma cuando elegía a Bush que a Obama. Y los americanos saben, como también lo sabemos los españoles, que la grandeza y la miseria del sistema consiste en que se puede elegir a cualquiera para gobernarlo.

Pero ya que ZP anda deslumbrado por las virtudes democráticas que hasta no hace mucho le dejaban sentado, podría tomar nota de algunas saludables prácticas que son comunes en las instituciones estadounidenses. Esta semana hemos asistido a dos muy aprovechables. La primera, la comparecencia en el Senado de los magnates de la industria del automóvil, sometidos a intenso interrogatorio para ver si se merecen las ayudas que demandan al Estado. Ahí es nada: tres poderosos chairmans, tres intocables amos del universo, respondiendo a los senadores sobre la calidad de sus coches, la gestión financiera de sus empresas y la competitividad de sus métodos productivos. ¿Es mucho imaginar que el Parlamento español pudiese pasar revista a los grandes banqueros o a los responsables de las constructoras en apuros antes de socorrerles con fondos públicos? Por ahora lo que hemos visto ha sido una reunión a puerta cerrada en La Moncloa, que olía a pasteleo oligárquico a espaldas de la soberanía popular. ¿Nos iluminaría Zapatero con una comparecencia de este tipo en cualquiera de nuestras cámaras? Miren por dónde, ése podría ser un modo de dar cierta utilidad al Senado.

Segundo ejemplo: Barack Obama, neurótico del teléfono móvil, usuario compulsivo del correo electrónico, tendrá que entregar su blackberry y cerrar sus cuentas de e-mail cuando tome posesión de la Casa Blanca. Sencillo: el presidente del país más poderoso de la tierra no tiene conversaciones privadas. Todo lo que diga y escriba ha de quedar registrado para la Historia. No pasa escrutinio inmediato, pero con los años se desclasificará el archivo y tendrá que retratarse ante la posteridad. Y siempre queda la posibilidad de que, como a Nixon, el Congreso o el Supremo le requieran las cintas para examinar su conducta. ¿Se apunta ZP a ese grado de transparencia? ¿Estaría dispuesto a que alguna vez se supiera el contenido de sus reuniones con los «brujos visitadores» de La Moncloa?

Sí, la democracia americana es estupenda. Tiene primarias abiertas para elegir directamente a los candidatos y alejarlos de la influencia decisoria de los aparatos de partido. Es taxativamente inflexible con la obligación de dar cuenta del dinero público. Prohíbe la financiación de las campañas a cuenta de los contribuyentes. Incluso establece una limitación de mandatos; ocho años, más allá de los cuales el sistema entiende que empieza la degradación del poder. A Zapatero le quedan tres para demostrarnos hasta qué punto le han impresionado las luminosas virtudes regenerativas que acaba de descubrir.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: