• Páginas

  • Archivos

  • abril 2013
    L M X J V S D
    « Mar   May »
    1234567
    891011121314
    15161718192021
    22232425262728
    2930  
  • Anuncios

Ella dona

Sangre sana, necesaria

para que fluya la vida.

Si por desgracia es vertida,

saca de hora sicaria

la donación voluntaria.

Yo por ello ni me abono

ni me excuso ni perdono

ante mi fiel compañera.

Esta es la verdad señera:

ella dona y yo no dono.

Anuncios

Epitafio

Viví mis años;

y vi de qué va eso.

Y aquí te espero.

Amigo

Ahora tendremos otro amigo: el libro nuevo, escogido y noble.

 

Juan Ramón Jiménez, Platero y yo

Cap. XCII, pág. 187.

Edición y guía de lectura de Richard A. Cardwell.

Col. Austral – Clásica Narrativa -, nº 58

Edit. Espasa Libros, S. L. U.

Barcelona, 2013.

Precio: 7, 95 euros.

Valor: incalculable, como el de todos los verdaderos tesoros

y el de todos los verdaderos amigos.

Ego sum pastor pravus

El instituto es mi grey.

Cuento a ovejas todo el año

un engaño y otro engaño

mientras vivo como un rey.

Porque yo sigo la Ley

que me dictó el Mayoral:

“Que ellas coman bien o mal.

Tú entretenlas por las lomas

pa que luego te las comas

con su poquito de sal.”

CORREDORA

Por allí viene Daniela

corre que te correrás.

Siempre corriendo –hacia atrás

también, ¿la ves?-, y además

Rapidisísima: vuela

a velocidad de cohete.

No habría ninguna carrera

en que no fuese primera

si -¡porras!- de cuando en cuando

no tuviera que ir parando

para esperar al culete

que se queda retrasado.

Y colorín colorete,

este cuento se ha atascás,

tasacás, casatascado

 

                 1-III-2012

 

MIGUEL D’ORS, ÁTOMOS Y GALAXIAS.

Ed. Renacimiento. Sevilla, 20013

La extraña pareja

El cuerpo apenas anda… Algún trote no más.

Un trote de gacela o de cochino: se puede matizar.

El espíritu vuela. Más que como paloma,

como ave rapaz.

El espíritu mira

del mundo la ancha faz.

Sentido del humor

no le faltaba al

que emparejó esta yunta. Pero no estaba loco.

El tiempo va pasando. Y este par conyugal

igualmente se va acompasando.

Se va compenetrando.

Pero no: se separan. Se juntan. Se separan.

Diríase que andan

cual cazador con can.

Y así van recorriendo la ruta de la vida.

Mas cuanto más se acercan

al punto de destino,

más recto camina el lento.

Y más vuela el veloz volublemente,

atraído por todo. Como Aquiles,

en meta entrará el último.

¿Quién soy?

¿Quieres saber quién eres?

Encláustrate en tu cuarto

con la luz apagada;

y tu conciencia te dirá quién eres.

Y si no te lo dice, ten paciencia.

Eres quien eres y… siéndolo seguirás

si no te mueres.