• Páginas

  • Archivos

  • diciembre 2019
    L M X J V S D
    « Nov    
     1
    2345678
    9101112131415
    16171819202122
    23242526272829
    3031  

Burocracia integrista

Es la que rige

en nuestra suciedad educativa

con esta norma:

Que no son lo importante las personas;

que lo importante

son los papeles.

PAX

…ET

IN

TERRA

PAX

HOMINIBUS

BONAE

VOLUNTATIS

Evangelium secundum Lucam (2, 14)

Tortografía

Todo el mundo sabe que la palabra ortografía, etimológicamente, significa ‘escritura derecha’. Su origen es griego. Griego de cuando los griegos recibían la gracia, las Gracias, las Járites. Ahora los griegos, al parecer, están en la desgracia.

La escritura derecha es ese El Dorado que, equivocadamente, buscamos, pretendemos en nuestras clases, los profes de Lengua, los profesores de instituto de todas las asignaturas.

Equivocadamente. Porque nos ofuscamos y olvidamos que la escritura derecha, rectilínea (reptilínea –feliz hallazgo léxico de Arcadi Espada- o aerolínea), está en los grandes escritores. O en Dios no más.

Y todo lo que los profes de secundaria tenemos al alcance de nuestra mano, o de nuestra vista, es escritura tropezoidal, palabras esparcidas como ceniza después de un incendio, otra muestra más de la miseria humana. Escritura torcida. Tortografía.

Restricciones

En el presente curso las susodichas restricciones son tan severas, que incluso a los servicios han llegado. A los cuartos de baño, dicen algunos a los que la palabra servicios no les parece suficientemente eufemística.
A los alumnos solo se les permite hacer pipí durante el recreo. Los tres minutos de entre clase y clase no son suficientes para tanto esparcimiento. ¡Hala! Ya que no sois capaces de retener la ciencia, por lo menos retened la orina.
Por nuestra parte, los profesores nos movemos en similares apreturas. Nos han puesto carteles en nuestros aliviaderos, advirtiendo que una colilla furtiva dejada caer en la taza del váter puede provocar una inundación de mierda en el barrio. ¡Vamos, lo que necesita el barrio!
Así que estaba yo el otro día sentado en lo que más que trono de higiene llamaría silla tortuoria, sujetándome la barbilla con la mano como otro Pensador, cuando, ¡en el momento menos oportuno!, me entraron los escrúpulos: ¿Qué hago? ¿Cago o no cago? En tan tremendo corte de evacuación, lo único que se me ocurrió fue sacarme el boli del bolsillo de la camisa y escribir en el trozo de papel higiénico que ya tenía preparado:

Si en el Bendito Instituto,
profe, tienes que cagar,
no olvides que has de dejar
el Instituto impoluto.
Portarás en tu macuto
o en tu historiada cartera
una discreta tartera
donde deponer tu hez.
Pues es tuya, no es memez
que tú te la lleves fuera.

¿Qué ocurrió después? Dudo que nadie pueda sentir curiosidad por cosa tal. Pero, de darse el caso, le diría parodiando a Garcilaso:

De tan odioso fuego consumido
nunca fue profesor; si preguntado
soy lo demás, en lo demás soy mudo.

Mente mojada, amojamada mente

TREINTA Y UNO DE OCTUBRE

Memento, domine,

magister instituti,

quia es cucurbita.

EL POETA SE QUITA LA RETÓRICA

Oh poeta desnudo,

tápate, que me das mucha vergüenza.

LLOVÍA Y YO VEÍA LA LLUVIA

Sigue lloviendo.

Y yo, viendo la lluvia,

veo llover.

Dos en verso

VI, BEBÍ, PERDÍ

Al Bar K

Quiero dar
un soneto
prieto, prieto
a este bar;
el hogar
en que reto
con respeto
a privar.
Ganes tú,
gane yo,
gana el mundo.
Belcebú
me venció.
Soy segundo.

EMPEDERNIDO

Soy un ludópata.
Pero tan pobre
que solo puedo
jugar con las palabras.

Agosto

-Amigo, ¿qué tal llevas el mes?

-¿El mes? Este mes no es agosto sino angosto.

-Amigo, ¿qué tal llevas el mes?

-¿El mes? Este mes no es agosto sino agasto.

-Amigo, ¿qué tal llevas el mes?

-¿El mes? Este mes no es agosto sino agusto.