• Páginas

  • Archivos

  • junio 2018
    L M X J V S D
    « May    
     123
    45678910
    11121314151617
    18192021222324
    252627282930  
  • Anuncios

Pedro Audens

Audentes iuvat Fortuna.

Así que es posible que

este muchacho del P

SOE, que no ha dado una

sin mostrar su animaluna

tozudez, tenga la suerte

de su lado, y sea un fuerte

adalid de nuestra España.

O el deseo nos engaña

o, Perico, habrá que verte.

Anuncios

¿Qué liderazgo para Cataluña?

No te lo pierdas:

https://elpais.com/elpais/2018/05/31/opinion/1527779452_869167.html

 

Pedro Moción de Censura

Pedro Sánchez, Pedro Sánchez,

no digas que no te aviso.

Te has mirado en el espejo

y has pensado que lo visto

merecía una corona

y un vasallaje sumiso.

Pero, si el espejo hablara,

diría lo que te digo:

Tu ambición desmesurada

nos llevará al precipicio.

No digo que no seas guapo.

También lo es el borrico

que pace tan felizmente

en el prado, junto al río,

ahí en el Molino Ampuero.

Piensa en lo que Manolico

Tacón, mirando a su asno,

humildemente le dijo:

Si a cojones yo te gano,

a talento me has vencido”.

Que tu talento no sea

inferior al del pollino

que has mirado en el espejo.

Y triste de ti, Perico,

si, siguiendo tu ambición,

nos hundes en el abismo.

Una lágrima en mayo

Una lágrima en mayo.

Día treinta, una lágrima

llorada si no vista,

es como un largo puente

uniendo dos orillas

que se miraban desde lejos, solas.

Una lágrima en mayo

despierta, allí en sus nidos,

a las aves nocturnas,

todas desconcertadas,

igual que en los eclipses,

por ese velo súbito

en la vida tan clara.

Una lágrima en mayo

parece un gran desorden.

Y en cuanto se ha vertido,

aunque nadie la vea,

le crea al mundo entero

un deber, una deuda.

Tendrán que trabajar

la tierra, sus entrañas,

fabricando diamantes, y los mares

harán conchas más nuevas

que las que antes hacían.

Pondrán todas las flores

sutilezas, esmeros

en florecer. Estío, otoño, invierno

con la nieve y el vino

aumentarán los bienes

juntados para el pago.

Y acumulando plomos, hojas, oro,

con la belleza ahorrada

cada día del año,

vendrá el mundo a pagarte,

alguna vez, en gozo,

a ti que la has llorado

-llorada si no vista-

la lágrima de mayo.

(Pedro Salinas)

Publicidad

Casi abstemio

Soy casi abstemio de día

y casi abstemio de noche.

No me hagas el reproche

de que caliento la fría

sopa con vino. Bebía

sólo agua mi vecino

y no lo exculpó el mal sino:

en nube lo convirtió.

Tú no me pidas que yo

beba agua y nunca vino.

Misa del Niki

En el entierro de nuestro querido Niki (Agustín LM), enredado entre un grupo de amigos que entraban a la iglesia para asistir a a la misa “de corpore insepulto”, decidí mantenerme en el grupo y asistir yo también, de libre oyente.

En muy pocas ocasiones he entrado en la iglesia de mi pueblo en los últimos ¡cincuenta años! Cómo pasa el tiempo. A lo que iba: todo lo que vi me gustó: la limpieza, el brillo, la ornamentación, la iluminación, la imaginería, los feligreses, el cura y su sermón, los cánticos -voces femeninas: los hombres se abstienen, y sólo alguno se atreve medio en sordina-.

Y las lecturas. La primera -antes se llamaba epístola, supongo que ahora también- era un pasaje del libro de los Hechos de los Apóstoles, del capítulo 25. El cura, en su homilía, relacionó este episodio de la vida de San Pablo -y no como un hallazgo propio y personal sino como una conclusión doctrinal consolidada- con el nacimiento de Europa y de la cultura occidental.

San Pablo, en su condición de judío, de cives romanus y de poseedor de la cultura griega, aunaba en su persona los tres componentes básicos del hombre occidental: el filósofo amante de la verdad, el sujeto de derechos y deberes que son inviolables en la comunidad, y el creyente que trasciende con su fe las limitaciones de la vida humana.

En fin, que no me reconvertí al catolicismo en la misa de cuerpo presente del Niki, pero casi.

Alguna crítica, no obstante, habré de hacer, para que no todo sean elogios. Se nota todavía demasiado en la iglesia de mi pueblo -y en la Iglesia- la falta de igualdad entre hombres y mujeres, éstas siempre en funciones subalternas, por muy necesarias que sean. ¿Qué espera la jerarquía eclesiástica para elevar mujeres al sacerdocio, para abolir el celibato sacerdotal?

Bueno, Niki, tú a lo tuyo: a descansar en paz y a esperarnos sin impaciencia.