1
Dulces
Hoy los dulces navideños
me han alegrado el café.
Mañana, no; porque sé
que si he puesto mis empeños
mis propósitos, mis sueños
en no engordar otra vez,
bocados de tal jaez
he de apartar de mi plato.
si me doy muy dulce trato,
cultivo mi estupidez.
2
El futuro
Nadie conoce el futuro
y mejor es que así sea;
que nadie sepa si es fea
su suerte. En caso de apuro
se pelea con un duro
afán de supervivencia.
‘Manual de resistencia’
nos receta el Presidente,
no arrojarse desde un puente
y acabar con la dolencia.
3
Vehículos
El primero fue la rueda
impulsada por un palo.
El segundo gran regalo,
la bici, que como seda
andaba en grava o en greda
guiada por el ciclista.
El tren con su maquinista.
Luego el coche familiar.
Y nos queda por probar
andador con su andadista.
4
Cabalgata
Es lo que tienen los Reyes:
cabalgata y cabal gasto.
Para pagar tanto trasto
hay que arar más que los bueyes.
Hasta que cortes y selles
y digas a tus criaturas
que los Reyes son figuras
que adornan y no regalan;
aunque sí es verdad que exhalan
caramelos y ternuras.
4
Tiranicidio
Tiranicidio me gusta,
porque matar a un tirano
es librar al pueblo llano
de quien lo somete a injusta
sumisión mediante fusta.
Acabar con el malvado
es siempre lo deseado
por el pueblo sometido.
Hay que matar al bandido,
viva el pueblo liberado.
5
El reloj
Es mi mejor consejero.
Él siempre me va guiando
y me comunica cuándo
variar en el sendero,
más benévolo que austero,
que me lleva por la vida.
El calendario, que mida
años, meses o semestres.
Yo me atengo a las pedestres
señales del que me cuida.
6
Contención
Estruendo sordo ponía
en la noche un poderoso
viento. Ahora es reposo
lo que está cantando el día.
Es la meteorología
como el ánimo del hombre,
que de una ira sin nombre
pasa a una suave dulzura.
Tú la contención procura,
que tu humor a nadie asombre.
6
Un regalo
Que la vida es un regalo
es axioma bien sabido.
Una vez ya recibido,
cuando lo compartes, dalo
en lo bueno, no en lo malo.
Estamos aquí unas horas.
Si bien las usas, mejoras
el mundo en el que has vivido.
Puedes pasar al olvido
dejando buenas esporas.
7
Mi diario
Que Dios me libre de impartir lecciones,
de dar consejo a quien jamás lo pide.
El reloj de mi tiempo sólo mide
mi cultivar algunas aficiones,
mi prestar las debidas atenciones
al hogar, la familia, el vecindario,
que es tan extenso como el mundo y vario.
También atiendo a mi salud mental
y a este cuerpo que tengo de chaval.
Y así voy escribiendo mi diario.
7
Siesta
La siesta nos proporciona
un descanso necesario.
Si ha resultado un calvario
la mañana a tu persona,
tu persona lo perdona
en reparadora siesta.
Con ella el cuerpo se apresta
a convertir en delicia
la tarde que ya se inicia
y lo que al día le resta.
8
Ambiciones
No ha nada como estar vivo
para disfrutar la vida.
Así que al que se descuida
y enredándose es cautivo
de sus anhelos, le escribo:
estúpidas ambiciones
por las que ahora te expones
te están quitando la fiesta;
deja esa lucha funesta
y arriba los corazones.
9
Nacimientos
Sigo en la contradicción
de envejecer y crecer.
Uno nació de mujer,
pero llegó la ocasión
de dar el fuerte tirón
que lo hacía independiente.
Aunque, lamentablemente,
el segundo nacimiento
se retrasó, y ahora siento
que soy un viejo creciente.
10
Oda
Porque me siento inspirado
quiero escribir una oda,
será una oda beoda
a nuestro líder amado.
Pedro, tienes empedrado
el país. Qué gran caudillo,
carismático y sencillo,
eres. España retoña,
contigo y con tu Begoña,
y relumbra por tu brillo.
11
Costa
La costa y el interior,
así se reparte el mapa.
En invierno el que se escapa
del furibundo furor
del cruel congelador
y pasea por la playa,
fortuna tiene que raya
con la de los sempiternos.
Mal hayan esos inviernos
y ese gran frío mal haya.
12
Hedonista
Con desayuno y aseo
bien comienzo la mañana.
Luego entro en la besana
del estudio. Atento leo
hasta el tiempo del recreo
al aire libre. La mía
es la vida que querría
un hedonista cualquiera;
más tener por compañera
a la dama en quien confía.
12
Elogio del cortaúñas
Con cuánta facilidad
elimina de las manos
esos garfios toledanos
que nuestra bestialidad
hace crecer. Qué verdad:
somos ángeles y fieras.
Cortaúñas podaderas
dan a las manos dulzura
para la caricia impura,
para las puras de veras.
13
ahora en serie
Cien años de soledad.
La leí unas cuantas veces.
El recuerdo de los peces
de Aureliano, en hermandad,
más que en leve afinidad,
me hacen sentirme con él.
Volveré a este coronel
en el libro original.
La serie, no es que esté mal;
pero yo vuelvo al papel.
13
Procreación
La experiencia más intensa
nos la da la procreación:
ser para el bebé algodón,
ser para el crío despensa.
el niño es adolescente;
quiere ser independiente,
pero no sabe si puede.
Ya nuestra ayuda lo agrede,
mas nos toca hacer de puente.
14
Técnico
El técnico que visita
tu hogar para resolverte
una avería de muerte,
es el hombre que suscita
tu admiración. Eremita
tendrías que ser si no
contaras con quien probó
su talento en tu estropicio.
Él sostiene tu edificio,
tú sólo disfrútalo.
15
Años
Ya tengo setenta y tres
y medio. Y los aparento.
Y me siento muy contento
tan viejo como me ves.
Pues de sensatos no es,
ya cumplidos lo setenta,
querer ser quien aparenta
cuarenta o menos incluso:
tienes que ser un iluso,
un chaveta polvorienta.
16
Como aves
Los versos van volando como aves
por el aire infinito de los cielos.
Los hay ligeros, leves; los hay graves
que a quien los ve confortan, dan consuelos,
le hacen los dolores más suaves.
Al ocaso, cansados de sus vuelos,
se juntan en bandadas ordenadas
y en bellos libros hallan sus moradas.
17
De cuidarte
Nuestro cuerpo es tan complejo…
Y mucho más lo es la mente.
Si quieres ser eficiente,
empieza por tu aparejo.
Los años te han puesto viejo,
pero el arte de cuidarte
es improrrogable parte
para que seas persona.
Pues quien a sí se abandona
de quién va a ser baluarte.
18
Un ratón
El repartidor nos trae
un pizpireto ratón;
no uno de los que son
los primeros en la RAE,
este es el que le cae
al ordenador de casa.
Y tiene no poca guasa
que a un equipo tan potente
un bichito impertinente
le dé órdenes sin tasa.
19
En achaques
En achaques de salud,
quién no carga con alguno.
Declararlo es oportuno
al médico, y virtud
velarlo con prontitud
ante amigos y colegas.
Es muy feo cuando llegas
quejándote a la reunión:
no despiertas compasión
y a burla y broma te entregas.
21
Augmentine
Antibiótico fino,
me ha bajado la hinchazón
de un descomunal flemón
en dos días. Qué divino
su inventor, aquí me inclino
ante su mérito inmenso.
Cuánto botarate, pienso,
tenemos en los altares;
cuántos sabios singulares
ha ignorado nuestro censo.
22
Wiegenlied
De compositor enorme,
una chiquitita pieza.
Se me quedó en la cabeza
ayer. Y hoy, conforme
camino, il bambino dorme,
el niñito que yo fui,
que sigue dentro de mí
y me anima a ser quien soy.
Gracias a ese niño doy
por acompañarme aquí.
23
Una peli
‘Un día de la vida de un taxista’
podría titularse la película
que Marga y yo hemos visto esta velada.
Como tengo memoria de patata,
no me acuerdo del título real.
Protagonistas: el taxista, tan
agobiado por bache de dinero,
la pasajera, a la que da un paseo
por la que es protagonista tres,
Paris de la Beauté et de la Seine.
¿Comedia triste, drama alegre? No
sabría darle clasificación.
Pero es peli preciosa y exquisita,
la peli que uno a veces necesita.
24
Hemos de ser
Una comunidad que colabora
en todo tipo de mantenimiento:
el de cada individuo y cada casa,
cada río, cultivo o población;
de cada centro que produzca bienes,
educación, comida, maquinaria.
Atento cada uno a sus deberes
para después pensar en sus derechos.
una comunidad que abarque el mundo.
No debe haber naciones sino una
fraternidad de humanos que se ayudan
y confían los unos en los otros.
Este tiene que ser nuestro dominio
o acabaremos en el autoexterminio.
25
Seminario
En el seminario estuve
cinco años. ¿Positivo?
Lo fue si al pensarlo esquivo
la eterna y pluviosa nube
doctrinal. Porque allí tuve
un sinfín de compañeros,
profes sabios y severos
y tiempo para el estudio.
Un tiempo que fue el preludio
de los años venideros.
26
¿Despreciables?
No hay labores despreciables.
Por muy humilde que sea
una ignorada tarea,
unas manos responsables
actos realizan loables
en su sabia ejecución.
¿Acaso no hay bendición
en esa madre que quita
a su bebé la caquita
y le da higiénica unción?
27
Tele
Tele después de cenar.
Generalmente una serie;
pero una con que ferie
la hora de descansar.
Ya no suelo soportar
ese mar de indignidades
que míseras voluntades
nos traen a la pantalla.
Esa pantalla se calla
si no aporta heroicidades.
27
Juan Bonilla y Maiakovski
«Maiakovski tenía dieciocho
años». Así comienza Juan Bonilla
este ‘Prohibido entrar’, que ahora me pilla
cuando ya he acabado el denso tocho
de Harari. Va a ser como un bizcocho
en la merienda de esta borrascosa
tarde. Más la poesía que la prosa
he leído del jerezano este;
mas esta tarde mi atención le preste
a esta obra entre trágica y jocosa.
28
Rusalka
Trataba de Rusalka esta mañana
Martín Llade en su prólogo relato.
El mito enseña que lo más sensato
es no forzar la condición humana.
Bien está nuestro afán, mas quien se afana
en sus ensoñaciones y quimeras,
olvidando las metas verdaderas
que lo real propone a cada uno,
corre el peligro de encontrarse ayuno
y vacío al final de sus carreras.
29
¿Fuego?
A ver cómo hacemos fuego
si está húmeda la leña.
El fogonero se empeña,
echa un pliego y otro pliego
y anda dale que te pego
para conseguir la llama.
Arden los pliegos, la rama
que bien trazó el leñador,
en su ensopado sopor,
humea, mas no se inflama.
30
Profesiones
Repaso las profesiones
en que pude profesar,
desde ser un militar
a ser criador de lechones
o cura de diez sermones
por semana; mas concluyo
que ser profe iba de suyo.
Siempre supe que el saber
era afición y deber;
y compartirlo, un orgullo.
30
Huerta
¡Cómo soy aficionado
a la buena berenjena!
¡Cuánto la huerta está llena
de delicias! Grande agrado
siento de tener al lado
la cebolla y el pimiento;
el tomate, qué alimento
tan divino en la ensalada.
Mas la huerta no da nada
si no recibe sustento.
31
Huella
Todo acaba, como hoy
acaba este mes de enero.
Sólo es imperecedero
el reloj. Con él me voy
deslizando y pronto doy
con mi postrera jornada.
Mientras tanto, bien agrada
la sensación de estar vivo;
y dejar esto que escribo,
la huella de mi pisada.
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