Ayúdanos, Señor, en los trabajos
o nos convertiremos en despojos
que serán las delicias de los grajos:
seremos esqueletos entre abrojos.
Condúcenos, Señor, por tus atajos.
Al enemigo quiébrale los ojos
y a nosotros machácanos los ajos
para el gazpacho, y los tomates rojos.
Con tu ira, Señor, no nos aflijas.
No nos falten cazuelas con almejas,
calamares y otras sabandijas.
Al enemigo, quiébrale las cejas,
no des prole a sus hijos ni a sus hijas,
y danos a nosotros sus ovejas. Amén.
Filed under: General | Leave a comment »