ALEJANDRA OLCESE. EL MUNDO, 19-10-23
Jesús Fernández-Villaverde (Madrid, 1972) es catedrático de Economía en la Universidad de Pensilvania (EEUU) y miembro de la Oficina Nacional de Investigación Económica de ese país (NBER, por sus siglas en inglés) y del Centro de Investigación de Política Económica (CEPR). Ha dado clases como visitante en las universidades de Harvard, Princeton, Yale, Oxford y Cambridge, entre otras, y fue en 2009 cofundador del blog ‘Nada es gratis’, donde comparte su investigación.
Con motivo de su visita a Madrid para impartir una charla en la fundación Rafael del Pino, concede una entrevista a EL MUNDO en la que se muestra muy crítico con España, un país en el que «todo funciona mal» y que todavía hoy «apesta a tabaco», lamenta, y del que se alegra cada noche de haberse marchado hace ya 27 años. «Si me hubiese quedado estaría ganando un sueldo asqueroso porque los catedráticos en España ganan una mierda», dice sin tapujos. «Me tendría que haber peleado con un sistema que lo único que premia es la mediocridad, un sistema universitario que le aprueba la tesis doctoral a Pedro Sánchez… No creo que esa tesis se la hubiesen aprobado ni como tesina siquiera en Pensilvania».
‘Complejidad electoral y política de bloques en la España actual’ es el título de su conferencia, ¿Por qué es relevante para un economista?
En España, desde el comienzo de la democracia hemos tenido 16 elecciones generales. En las once primeras, desde 1977 hasta 2011, siempre salen gobiernos sólidos: tienes cuatro mayorías absolutas, una cuasi mayoría absoluta -la del PSOE de 1989- y en los otros casos se quedan los partidos mayoritarios cerca de la absoluta, así que tienes un sistema político que genera mayorías para gobernar con solidez. A partir de 2015 esto deja de suceder. Hemos tenido cinco elecciones consecutivas en las que surgen gobiernos muy inestables, con mezcolanza de distintos partidos, y eso tiene consecuencias muy serias sobre la política económica. Es consecuencia de una serie de tendencias de largo plazo en la sociedad española que me hacen aventurar que lo más probable es que a medio plazo sigamos estando en situación de bloqueo político.
¿Cómo afecta al crecimiento?
Afecta de manera directa e indirecta. Directa porque creas un ambiente de incertidumbre que hace que muchos agentes económicos sean más reacios a invertir y tomar decisiones en el largo plazo; y de manera indirecta porque tienes gobiernos que no quieren hacer ningún cambio profundo de la economía española. Si por ejemplo organizas una coalición de 177 diputados con 8 partidos distintos, no vas a tener nunca la mayoría para aprobar reformas estructurales. Una manera fácil de verlo es con el déficit estructural: el déficit de las Administraciones Públicas tiene un componente de largo plazo y otro que es el ciclo económico (cuando la economía va bien, recaudas más impuestos y gastas menos). Lo interesante del déficit estructural es que permite ver cómo están las cuentas públicas en un momento neutro del ciclo. Nosotros habíamos reducido mucho nuestro déficit estructural después de la crisis del euro y en el 2015 estábamos en un torno al 1,5% sobre el PIB. Ahora está en el 4%, hemos añadido 2,5 puntos de déficit estructural. España tiene una deuda pública del 107% sobre PIB y no sólo hacemos poco por reducirla sino que además tenemos un déficit de un 4%, lo que coloca a las cuentas públicas en una situación muy difícil a medio plazo. El problema es: qué partido va a querer reducir ese déficit estructural si lo que necesitan es encontrar 176 votos en el Congreso amarrándolos de la derecha y la izquierda, de arriba abajo y de un color y otro.
¿Un Gobierno estable sí querría?
Sería más sencillo. Pensemos en las grandes reformas que realiza el primer gobierno de Felipe González. Gana en 1982 con 202 diputados, enorme mayoría parlamentaria que le permite afrontar la reconversión industrial, la entrada en la Unión Europea… los fundamentos del crecimiento económico de España durante varias décadas. Cuando tienes 136 diputados o 121 no tienes una mayoría para hacer esas reformas. Imaginemos que Pedro Sánchez es investido presidente, ¿Cómo va a ser capaz de convencer a esa coalición tan dispar de la necesidad de reducir el déficit público? No podrá porque algunos dirán que sí y otros que no. Se hará lo que se lleva haciendo desde 2015: tirar la pelota hacia adelante y parches aquí y allá, pero no se va a reformar nada estructural y eso va a provocar un estancamiento económico cada vez más grande.
¿La reforma laboral o la de pensiones no considera que sean estructurales?
No, la reforma laboral no valía para mucho; no era particularmente negativa, porque se dieron cuenta de que no podían derogar la reforma laboral del PP, así que montaron una reformita que pareciera una reforma laboral. En algunas cosas se mejora y en otras se empeora, así que creo que su efecto neto es cero. La reforma de las pensiones no tiene mucho recorrido así que no se ha solucionado. En los problemas gordos de verdad, como la falta de productividad de la economía, el sistema educativo deficiente y el déficit estructural, no se ha avanzado nada desde 2015.
¿Qué reformas haría usted?
La primera la educativa, que es la gran asignatura pendiente de la economía española. El sistema educativo es ahora mucho peor que el que teníamos hace 20 años y vamos a peor. Seguimos sin tener universidades de excelencia a nivel internacional, seguimos sin preparar a los estudiantes para los retos de la economía del siglo XXI, y seguimos teniendo deficiencias en ciencia y tecnología. Además, el problema de las reformas educativas es que llevan mucho tiempo, ya que si ahora empiezo a formar un estudiante de una manera más sensata desde primero de Primaria, hasta que se gradúe van a pasar 20 años, así que cualquier efecto requerirá mucho tiempo.
¿Y en otros ámbitos?
Todo lo relacionado con la productividad, que lleva sin crecer en España desde mediados de los 90 y es algo que se nota mucho en el día a día de manera brutal. En EEUU y otros países europeos las cosas funcionan sin ningún problema y en España no funcionan. El problema que tienen los españoles es que, como no viven en otros países, están acostumbrados a que las cosas no funcionen y no les llama la atención.
Tiene una visión muy negativa, ahora el país resiste mejor que otros…
Eso es una chuminada: estamos creciendo más porque caímos mucho más. Este argumento de que las cosas van bien porque estamos creciendo más de la UE me parece endeble. La renta per cápita de España está a la misma distancia de la de la zona euro que en 1975, el país no ha sido capaz de reducir esa diferencia en 48 años. Si alguno quiere consolarse con que en 2023 lo hemos hecho mejor que la zona euro…
¿Pueden los fondos europeos acortar esa brecha?
Creo que los fondos europeos no van a valer para nada. El motivo es que si montar una fábrica de semiconductores en Calabria es una buena idea, vas a poder levantar ese dinero en los mercados de capitales. Si necesitas que la UE te dé 3.000 millones de euros es porque no es una buena idea. Para poder tener una buena industria de semiconductores necesitas gente formada, un marco de negocios adecuado… y como eso no se quiere hacer se dan subvenciones. Les sirve para que luego vaya el político a hacerse una foto cortando la cita.
Dado que la inflación es una de las principales amenazas de la economía, ¿cree que la estamos combatiendo correctamente?
La política monetaria sí, según un paper que voy a publicar se puede bajar una inflación de oferta subiendo los tipos de interés, el problema está en que la fiscal está remando en dirección contraria y eso genera tensiones muy graves. Las desinflaciones que generan menos costes en términos de PIB, empleo y tejido productivo son aquellas en las que la política fiscal y la monetaria van en la misma dirección. En este momento no hay demasiado interés ni en EEUU ni en la UE en que se alineen, así que tienes una pelea entre ambas, con lo que vamos a acabar teniendo una inflación mucho más persistente con costes mucho más elevados.
Para aplicar una política fiscal restrictiva en España habría que subir impuestos o bajar el gasto o combinar ambas, ¿hay margen?
Un déficit estructural del 4% puede solucionarse de tres maneras: subiendo los impuestos, reduciendo el gasto o haciendo que la economía crezca mucho. La tercera sería la menos dolorosa pero no hay una varita mágica para conseguirlo, así que puedes recaudar más o gastar menos, algo que depende de las preferencias políticas de cada uno. ¿Hay margen para recortar el gasto? Depende de lo que queramos, pero yo siempre he pensado que es mentira que haya mucho despilfarro en las Administraciones Públicas, es el chocolate del loro. El presidente de la Diputación de Soria igual tiene un asesor más de lo que debería, pero eso es peccata minuta, el grueso del gasto en España se va en pensiones, intereses de la deuda y sanidad.
¿Se puede recaudar más bajando impuestos?
La curva de Laffer dice que cuando suben los impuestos por encima de un nivel llegas a un pico de recaudación y luego bajas. El problema es en qué punto de esa curva se encuentra España en este momento. Yo no creo que exista ningún argumento empírico sensato que diga que estamos en el lado derecho de la curva, que diga que bajando los impuestos podamos recaudar más. En España si bajas los impuestos, recaudas menos; lo que no pueden es vender la moto de que van a bajar los impuestos sin tener que recortar el gasto porque no es verdad.
¿Alguno de sus estudios recientes analiza el impacto de la demografía en la economía?
El mundo está atravesando una transformación demográfica con efectos muy importantes. Hay miles de libros sobre por qué no crece la economía de Japón… todos son una tontería, si miramos el PIB en términos de personas de 18 a 65 años, Japón ha crecido lo mismo que Estados Unidos, lo que pasa es que hay un 15% menos de japoneses. Ese es el futuro que van a encontrar muchas sociedades: menos población en edad de trabajar y ralentización de la economía, aunque también tiene efectos positivos como menor presión sobre los recursos naturales. Si el PIB crece al 1% de manera sistemática y no al 2% porque tienes menos población, va a ser más difícil sostener el nivel de deuda pública sobre PIB.
¿Va a haber una competición entre países por captar inmigrantes?
Cada país tiene que elegir el nivel de inmigración adecuado a sus necesidades, el problema está en que la población mundial va a llegar a un pico en torno a 2057-2058 y luego va a empezar a caer, con lo que si piensas que tu futuro es tráete inmigrantes pues a lo mejor no los hay. Además, hay que tener en cuenta el número de inmigrantes que se necesitan. En España estamos hablando de traer a 25 millones de personas, de que los españoles nativos tendríamos que ser minoría para que las cuentas públicas y el sistema de pensiones sean sostenible, un 60% de la población a mediados de siglo tendría que ser extranjera, así que España ya no sería España, sería otra cosa.
Filed under: Prensa | Leave a comment »