1
Alternancias
El vigor, la enfermedad;
la enfermedad, el vigor.
Vivimos llevados por
el afán de potestad;
y por la contrariedad
que la enfermedad nos planta.
Con frecuencia el cuerpo aguanta,
resiste, se recupera;
con su potencia guerrera
el caído se levanta.
2
Animales
Casa de animales llena:
conejos, pavos, gallinas,
un gallo con asesinas
garras y un pico de hiena
(me quería para cena);
burra buena con matices
de riesgo de que aterrices
de su lomo; gata, chota…
Y yo aportaba mi cuota
cuando cagaba lombrices.
3
Jotabé
Derretido y derrotado
me deja mi Jotabé;
no el de la botella, el que
me tiene tan embobado
que quiero estar a su lado
como ángel protector.
En el huerto es un reactor
de fuerza casi infinita:
la que al abuelo derrita
y derrote a su sabor.
4
Fiestas
Los gastos superfluos son,
religiosas o profanas,
las fiestas. Qué pocas ganas
de juerga o de devoción
siente el viejo en su rincón,
que es también su observatorio.
Ni beato ni tenorio,
por el mundo se interesa
y ve que el mundo progresa
entre rezos y jolgorio.
5
De Orlando
Los europeos, de Orlando
Figes, un libro precioso,
ameno, instructivo, hermoso.
Por ello estoy deseando
que los Reyes Magos, cuando
nos visiten esta noche,
me dejen, en su derroche
de regalos, otra historia
de este autor, a cuya gloria
esta décima se abroche.
6
Regalos de Reyes
Calcetos de cornetas y tambores;
el libro del Setenta Aniversario
(no digo septuagésimo: peores
errores los cometo yo a diario)
del TJUE, en el que ejercen sus labores
mi hija Clara y mi yerno; y escenario
que proporciona Orlando Figes para
tener de Rusia una imagen clara.
7
De resaca
Es domingo de resaca;
y todo el que se ha excedido
por sacarle más partido
a la fiesta, una placa
se pone que dice “En caca
me ha convertido el exceso”.
El hombre que tiene seso
no se deja engatusar
por vicios del paladar
ni por sentirse travieso.
7
Con seis docenas de años
La edad en que a la famosa
Celestina dieron muerte.
No sé cuál será mi suerte.
La enfermedad que me acosa
puede llevarme a la fosa
o a un cirujano bendito.
Mientras voy dejando escrito
lo que del boli me sale,
por más que jamás iguale
a Rojas, me importa un pito.
8
Niños mejor que mascotas
Viendo crecer a mis nietos,
su increíble progresar,
siento un amargo pesar
por los jóvenes sujetos
desde económicos vetos
que se apañan con mascota.
Vamos por una derrota
que nos lleva hasta el ocaso.
Evitemos el fracaso
o el tiempo se nos agota.
9
Esperando
Quedarse en casa esperando
al repartidor. Lo feo
de esa espera es que me veo
prescindiendo de ese blando
placer que me viene dando
la música, tan amada.
Vaya a ser que la llamada
del repartidor no llegue
a mi oído, y él despegue
tras entregarme la nada.
10
Agradezco
Cuánta gente de valía
ha muerto en su juventud
dejándonos la virtud
de su obra, que nos guía
en la pena y la alegría
para seguir construyendo.
Ellos son el reverendo
altar de mis devociones,
alzar de mis emociones,
magisterio que defiendo.
11
Pertenezco
Pertenezco a la nación
humana, que en el planeta
Tierra vive y se sujeta,
por norma y por convicción,
para que la destrucción
de otros seres de la Tierra
no suceda, si la guerra
no han declarado al humano.
Muera el virus, viva el sano
cachorro hijo de perra.
12
Cuánta cuita
El azul en mi ventana
es de pureza infinita.
Aquí abajo, cuánta cuita
por aspirar a una insana
paradisiaca manzana
que nos llevará a la ruina.
El humano es una mina
de proezas y torpezas.
Humano, cuánto tropiezas.
El azul no te ilumina.
13
Están creciendo
Los días, desde el solsticio,
están creciendo y se nota.
La hierba en el campo brota
y ya vemos el suplicio
del frío dando intersticio
a la benigna templanza.
Nos renace la esperanza
de ver otra primavera.
La vida es más duradera
de lo que la vista alcanza.
14
Esta templanza
Esta templanza de hoy,
impropia del mes de enero,
está anunciando un febrero
primaveral, mas no estoy
optimista y no le doy
mucho crédito a este año.
Creo que hará mucho daño
la imperturbable sequía;
con la que aquí no se cría
fruta, hortaliza o rebaño.
15
Ya no busco
Ya no busco la aventura.
Con la bici me limito
a recorrer el circuito
habitual: me procura
luz, aire puro, hermosura.
Intelectual tampoco
sé ser: no me ponen loco
las vastas filosofías;
mas amo las melodías
que en mi memoria convoco.
16
Dos elogios recibidos
El uno, de un compañero
de mili. Años después,
yo era aún joven sin parnés,
del discreto camarero
de un restaurante que esmero
servía con la comida.
Merecerlos en mi vida,
mi objetivo principal.
Espero que no muy mal
sea la nota merecida.
17
De Arvo Pärt
Martín Llade esta semana
la música nos presenta
de Arvo Pärt: es maxilenta,
apaciguadora y llana;
es religiosa y profana,
es mística y terrenal;
nos vale en un funeral
y en una coronación.
Martín, tu presentación,
otra lección magistral.
18
Esta tarde
Cuando la tarde se muere
de tanta melancolía,
se inicia una algarabía
de pájaros que le quiere,
no entonar un miserere
sino cantarle: “La siesta
ha terminado y la fiesta
ahora va a comenzar.
Ponte ya, tarde, a danzar
alegre, bella, inmodesta”.
19
El encuentro
El encuentro fortuito
con amigo fraternal…
Vamos cual guiso sin sal
andando nuestro circuito,
o con un ahogado grito
de rabia, dolor o miedo;
y ese diálogo quedo
con quien sabe nuestra historia
pone unos granos de euforia
en nuestro penoso enredo.
20
Me adelanta
Me adelanta una ciclista
muy joven, y me saluda
al adelantarme. Acuda
a mi boli una optimista
celebración que resista
mi tendencia al pesimismo.
No andamos en un abismo,
lo bueno gana terreno,
alguien verá un mundo lleno
de bello igualitarismo.
21
El aseo
Cómo gozan mis manos si les corto las uñas.
Cómo gozan mis pies si arreglo sus pezuñas.
Cómo goza mi piel si la froto en la ducha,
cómo goza después con la crema hidratante.
Cómo gozan mis dientes de cepillo y dentífrico.
Cómo gozan mis pelos si les hago un buen corte.
Cuando yo ya no pueda asearme cual debo,
que la Muerte me lleve a donde nadie vea
en qué me he convertido.
22
Mi señora
Mi señora es cocinera.
Yo no soy sólo su pinche,
soy también el que se hinche
con cada obra cimera
que en su mesa la quisiera
el rey o el emperador.
Tengo esa suerte, señor;
y por esos buenos ratos
soy con gusto el friegaplatos,
un humilde servidor.
23
Todavía
Tarjeta médica espero:
miro el buzón y no hay nada.
Pero uno no se enfada.
Yo no pienso que me muero
si ese doctor hechicero
no me arregla la avería.
Andaré aquí todavía
a mis dolencias atado.
Si la salud ha mermado,
no mermó la valentía.
24
Medicina
El vino es la medicina,
en sabiéndolo beber,
que cura con su poder
el mal que tu vida arruina.
Siempre algún mal se empecina,
con un poder superior,
en ir llevándote por
la calle de la amargura.
Eso el vino no lo cura,
mas te ayuda su favor.
25
Atenea
Y del aceite de oliva,
¿qué me dices? Atenea
donó a la tierra europea
el santo árbol que viva
y salva de una deriva
ruinosa la mantuviera.
Su fruto es nuestra primera
y más grata protección,
bien en la sagrada unción,
bien en receta cualquiera.
26
Cada acto
Siempre vigilo la hora,
me encanta ser puntual.
Convertir en ritual
cada acto lo mejora,
lo mismo que lo desdora
la triste desatención.
Salir del lecho es la acción
primera de cada día:
sal siempre con alegría
y con cronoprecisión.
26
El futuro
Si mi mente no me miente,
por mejorar el futuro
todos trabajamos duro.
Si no todos, una ingente,
enorme masa de gente.
Pero de lo que vendrá,
nadie nos diga que ya
tiene grabado un retrato.
Ha de ser un mentecato
quien a tal, crédito da.
27
Si vis pacem para bellum
De este que el boli aquí usa
Niall Ferguson ha sido
historiador preferido.
Él es hoy aquí mi musa,
el que le dice a la obtusa
hornada de gobernantes:
la paz se prepara antes
disuadiendo al enemigo;
ese es un menor castigo
que luchar contra gigantes.
29
Libertad
Pertenecer a un partido
es una desgracia grande.
El hombre libre, que ande
sin sentirse sometido
y sin miedo a su despido.
La libertad de la mente
es la que siembra simiente
que dé fruto en el futuro.
No seas peón oscuro
de un indigno presidente.
30
El periódico
Un libro que a diario se renueva,
un cuadro que me muestra el mundo vario
que discurre ahí fuera de mi cueva,
un mundo que es jolgorio y es calvario
y coso de la lid de quien se atreva.
El periódico es el necesario
maravilloso y fino catalejo
con el que el gran teatro ve este viejo.
31
El seco enero se acaba
Se cuela a primera hora
el sol en mi habitación;
y ya las noches no son
tan largas. Lo que deplora
el paisano es la demora
con que nos incumple el cielo
su bendición: este suelo
será de los alacranes;
no dará vinos ni panes
sino pena y desconsuelo.
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