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Español y lenguas cooficiales

Quizá estas vivencias las he dejado escritas en alguna entrada de hace tiempo. No me importa, las repito. Me fui a la mili recién muerto Franco, en enero del 76, ya licenciado yo en Filología Románica. En el acuartelamiento tuve compañeros de todas las regiones, porque entonces la norma era que los reclutas, todos, pasáramos a otra región militar que no fuera la de nuestro domicilio para prestar nuestro servicio a la patria: una manera de reforzar las conexiones entre las distintas regiones de la ídem.

A veces me veía en un corrillo de soldados todos catalanes menos yo, andaluz de Granada. Hablaban en catalán; y cuando alguno se daba cuenta de que estaba yo en el corro, me pedía perdón. Yo contestaba: no pasa nada, seguid hablando en catalán, me entero de casi todo.
Yo no había estado nunca en Cataluña, pero había tenido una asignatura de catalán en la Facultad, había leído libros en catalán…

–Eres el único, Antonio, así de comprensivo con nosotros.

Desde mis primeros años de profe de instituto, en la segunda mitad de los ochenta, pensaba que otra forma de reforzar las conexiones regionales habría sido que cada instituto, para algún curso del Bachillerato, tuviera una asignatura y un profesor de Lengua y Cultura de otra comunidad hablante de las bilingües de España: un par de horas a la semana, obligatoria.
Ya han pasado unas cuantas décadas, se han cometido unos cuantos errores  garrafales a nivel nacional, los nacionalismos periféricos se han crecido en su virulencia y, con el Gobierno que se ha formado después de las últimas Generales, a saber lo que el futuro nos depara.

No sé lo que dirían hoy las encuestas, pero me temo que la inmensa mayoría de estudiantes no querría en absoluto una asignatura como aquella con la que yo fantaseaba. Me temo que la rabia nacionalista haya provocado mucho odio; que estará generalmente soterrado porque hay que convivir. Pero ahí andará ese virus (recuerdo: virus, veneno en latín).

Escribo acerca de todo esto porque ayer, con cierto retraso, leía en El Mundo una crónica de Luis Alemany, del pasado día 4, en la que el periodista daba cuenta de la reunión anual del Patronato del Instituto Cervantes, “la institución estatal que se dedica a la enseñanza de los idiomas españoles en el extranjero”, escribía el periodista. Lo que a mí me chocó, dado que, según mi información previa, el Cervantes difunde el español y la cultura española. Y me chocaba también otro párrafo de la crónica que dice: “el número de actividades dirigidas a promocionar las lenguas cooficiales en España se ha incrementado un 225% en esta legislatura. No entiendo: ¿hablamos de actividades, no de euros?

No voy a meterme en cómo lleva el director actual, Luis García Montero, las misiones de la institución.

Después de leer la crónica de Alemany me fui a Wikipedia, donde leí:

Los objetivos del Instituto Cervantes según el artículo constituyente número 3 de Ley 7/1991, de 21 de marzo, son los siguientes:7

  1. Promover universalmente la enseñanza, el estudio y el uso del español y fomentar cuantas medidas y acciones contribuyan a la difusión y la mejora de la calidad de estas actividades.
  2. Contribuir a la difusión de la cultura en el exterior en coordinación con los demás órganos competentes de la Administración del Estado.

Para ello se encarga de:

Y con esta secuencia wikipediana doy por concluida la presente.

Jorge Bustos entrevista a Alfonso Guerra

EL MUNDO, 05-12-23

Cuando se trata de dialéctica, Alfonso Guerra (Sevilla, 1940) no pierde la forma. En vísperas del 45 aniversario de la Constitución defiende el legado al que él contribuyó decisivamente sin renunciar ni a la crítica ni al optimismo. Recibe a EL MUNDO en el barrio sevillano de Santa Clara, rodeado de vecinos que de vez en cuando se paran a saludarle con respeto. Es uno de los suyos.

La última vez que lo entrevisté, en mayo del 2021, el Gobierno de su partido no había indultado a los condenados del procés ni abaratado el Código Penalni registrado la amnistía. Si en dos años vuelvo a entrevistarle, ¿qué España imagina que tendremos?

Hombre, yo espero que las aguas se calmen. La contestación a estos desafíos institucionales es tan fuerte que se tendrá que dar marcha atrás. Los jueces, los abogados, los inspectores de Trabajo y de Hacienda, el poder autonómico y municipal que ahora está claramente de parte del PP, lo que pueda venir de Europa, los periódicos nacionales y extranjeros coinciden en señalar una degradación de la calidad de la democracia. El Poder Judicial y el Supremo revocan nombramientos por inválidos. Esto tiene que amainar, porque si no amaina vamos camino del Caribe.

Vamos a celebrar los 45 años de la Constitución. Muchos analistas afirman que el procedimiento de modificación ya ha sido burlado por la vía de hecho. ¿Coincide con este diagnóstico?

Ha habido algunos intentos muy claros pero afortunadamente se han parado a tiempo. Cuando se hicieron los estatutos llamados de segunda generación introdujeron elementos como el mandato legislativo, por el cual el poder estatuyente derivaba en poder constituyente, y eso roza la letra de la Constitución. También se intentó que el artículo 150, párrafo segundo, que permite la traslación de competencias del Estado a las comunidades fuera efectivo con solo mencionarlo en el Estatuto, lo cual no tiene sentido. Y luego está el famoso blindaje de las competencias autonómicas, que va en contra de la propia Constitución. En cuanto a las declaraciones políticas sobre realidades nacionales, se confunde la nación política o jurídica con la nación cultural o identitaria: esta segunda no tiene derecho a Estado porque autonomía no es soberanía, como ha sentenciado con claridad varias veces el Tribunal Constitucional. En realidad los nacionalistas están jugando a deteriorar el marco legal porque lo que ellos quieren es otra Constitución. Y eso hoy no es posible porque afortunadamente los procedimientos de reforma constitucional son muy rígidos. Si bastara la mayoría absoluta para cambiarla, hoy no quedaría nada de la Constitución. Pero además la reforma es rígida porque no existen cláusulas de intangibilidad sobre temas básicos, como sucede en otras constituciones.

Su aparición junto a Felipe en el Ateneo presentando su libro volvió a abrir los telediarios. No estaban ustedes dos tan alineados desde los 80. Lo que pasa es que lo están contra el PSOE actual…

No hay un nuevo PSOE, hay otro PSOE. No es una evolución: es otra cosa, con otros criterios. Yo estoy defendiendo ahora mismo lo que defendía el PSOE e incluso el Gobierno en su único documento oficial sobre la amnistía, cuando el entonces ministro de Justicia estableció con toda claridad que el indulto sí cabe en la Constitución y la amnistía no. Así que otros son los que han cambiado.

Como coautor decisivo del texto constitucional, ¿se arrepiente de no haber sido más claro en la redacción del título octavo? ¿Introduciría ahora cambios en la redacción del articulado vistas las consecuencias posteriores?

Vamos a ver. Si ahora me dan la Constitución para que la reforme, yo cambio 90 artículos. ¿Pero de qué vale si el resto de partidos no lo aceptan? El texto no nos satisfacía plenamente, pero es que uno tiraba para un lado y el de más allá para el otro. ¿Qué es el consenso? Es la lista de las renuncias que tuvimos que hacer todos. Renunciando cada cual a una parte de sus postulados podemos convivir todos, y eso ha durado 45 años. España ha tenido constituciones en 1812, en 1834, en 1837, en 1845, en 1856, en 1869, en 1873, en 1876, en 1931… La vida media de cada régimen era de seis años. Eso es lo que nosotros queríamos romper, y lo conseguimos. Y los que quedan, porque a ver quién modifica la de 1978 sin el PSOE y el PP. Por eso cuando el ministro Bolaños asegura que no se va a cambiar el quórum necesario para modificar las mayorías que eligen el Poder Judicial, yo digo: ¡pero si eso está fijado en la Constitución! ¡Si es que no lo puede cambiar!

Carles Puigdemont opina que el artículo 92 ampara su pretensión de consulta.

Ese artículo ampara un referéndum consultivo a todos los españoles, no a una parte. Y por cierto, podríamos llevarnos una sorpresa: que ganara el no en Cataluña y creciera el sí en otras partes de España, hartas de los nacionalistas. ¿Por qué yo no me paso al «que se vayan»? Porque no quiero que vivan en un gueto los catalanes no nacionalistas: se verían espectáculos de los años 30. En cuanto al derecho de autodeterminación a través de referéndum, hubo una enmienda durante el proceso constituyente que se rechazó. Y por cierto, la rechazó el ponente del nacionalismo catalán, señor Trias Fargas, en un discurso solemne e impecable. Ahora han traicionado ese discurso, y es verdad que nosotros debíamos haber pensado en el 31 y en el 34, cuando ya traicionaron a la República. Pero la verdad es que teníamos tantas ganas de que esta vez saliera adelante, y de que saliera con el concurso de aquellos que nunca habían estado comprometidos en la construcción del Estado, que aceptamos cosas que hoy no aceptaríamos. Por ejemplo la disposición adicional primera sobre los derechos forales: hoy no lo haríamos. Pero ya Agustín Argüelles legitimó el foralismo en 1812 para justificar la importación de las ideas de la Revolución francesa, como si los derechos históricos fueran un precedente válido para el régimen liberal, una argucia bienintencionada que luego ha dado muchos problemas.

El número 3 del PSOE acaba de reunirse en Ginebra con Puigdemont para verificar su hoja de ruta conjunta ante un «acompañante» salvadoreño. Santos Cerdán lo llama «reunión de trabajo». ¿Cómo lo llama usted?

¿Yo? Conspiración contra la Constitución. Es muy grave negociar la cesión del 100% de los impuestos, y más grave aún hablar de un calendario para el referéndum. Pero aún más grave es el hecho de que la gobernación de España tenga lugar en Suiza entre un delincuente y un representante del PSOE, ambos vigilados por un árbitro que decide sobre cómo se gobierna nuestro país. Su identidad es lo de menos, incluso el contenido: el hecho de la reunión es el escándalo. Les da todo igual. Su insensibilidad democrática es total. No saben lo que es el espíritu de una nación.

Usted siempre ha cuestionado las primarias. ¿Pero es posible regresar de ese modelo?

Es que lo que hay hoy es un plebiscito, no unas primarias reales como son las americanas. El PSOE tenía verdaderas primarias antes: elegíamos los delegados al congreso y el congreso nombraba al candidato. Ahora tenemos un modelo plebiscitario donde solo se elige al líder: inexorablemente eso lleva al cesarismo.

Los oficialistas lo acusan a usted de haberse derechizado. ¿Qué responde a quienes dicen que criticar los pactos de la izquierda con el separatismo es hacerle el juego a la derecha?

Esa historia de que si alguien es crítico da munición al enemigo la conozco yo desde los años sesenta. Cuando yo empecé en política uno no podía decir ni media palabra contra la Unión Soviética, porque te tildaban de reaccionario. Yo di una conferencia en Córdoba por entonces y dije que había una comisión investigando cuántos millones de personas habían muerto por la represión estalinista: pues me pitaron. ¿Así que usted comete un delito y yo no puedo criticarlo porque le hago el juego a la derecha? ¡El que le hace el juego es usted cometiendo el delito! Los que dicen que me he derechizado son los que nunca han dado un palo al agua, y yo me he matado a trabajar. El carrito en política se lleva boca arriba o boca abajo: los que lo llevamos boca arriba llevamos lo nuestro y lo que nos van echando los demás. Los que me critican son gente que siempre ha llevado el carrito boca abajo, nunca se han batido el cobre por el partido. Ocurre que el que es débilmente de izquierdas se siente incómodo cuando ve a una persona de izquierdas como yo: quedan mal en la comparación. Por eso me acusan. Pero todos estos que se pasan el día conspirando con gente contraria a la Constitución no son de izquierdas. Puigdemont es de extrema derecha. ¿Gobierno progresista con la extrema derecha catalanista o con la extrema izquierda heredera del terrorismo? Qué me dice.

¿Teme seguir el mismo camino que Nicolás Redondo? ¿Qué sintió cuando se enteró de su expulsión?

Creo que todavía no está claro qué ha pasado ahí. Me parece que él renunció antes de que lo expulsaran. Pero temor, ninguno: yo estoy defendiendo lo que ha defendido siempre el partido.

En la investidura hizo fortuna un verso solitario de Machado: «Hoy es siempre todavía». Como machadiano de pro no me resisto a preguntarle por la interpretación política de ese verso, si es que la tiene.

Con aquello demostraron que la literatura la cogen con pinzas. Se lee poco. En política se cita mucho a Machado, porque siempre tiene algo profundo para cada ocasión, pero no tienen ni idea de Machado ni les interesa. Yo he estudiado a Machado con serenidad. Así supe que se adelantó a Proust en el uso de la memoria a través de los sentidos: la famosa magdalena. Machado amaba profundamente a España, como todos los intelectuales de aquella época, también los de izquierdas. Por eso es insólito que estén gobernando España políticos que no usan la palabra España. Les provoca alergia. Cuando ese absurdo se acepta en una sociedad es que esa sociedad está en decadencia.

Israel ha retirado a su embajadora de España por las palabras del presidente. ¿Hay aquí otro viraje respecto de la posición del PSOE que propició las conferencia de paz de Madrid?

Hasta 1974 el PSOE era sólidamente proisraelí. En Suresnes se plantea una propuesta a favor del pueblo palestino y hay una bronca fenomenal protagonizada por Fernando Múgica, que era judío y luego sería asesinado por ETA. El PSOE empieza entonces a girar hacia la causa palestina y yo personalmente tengo algo que ver en ese giro. Yo conecté con estudiantes palestinos en Sevilla y empecé a colaborar con ellos, recaudando medicinas para enviarlas a Palestina y traduciendo panfletos del francés. Para los que ahora venden como novedosa la solución de los dos Estados, yo ya escribía a favor de eso en 1962. Y lo he defendido en mis viajes allí, en medios palestinos e israelíes, y se me respetaba porque era un discurso ecuánime. Pero si unos chicos están bailando en una fiesta y los ametrallan, la única reacción tiene que ser de condena taxativa, sin contexto ni excusas. Punto. Esos son criminales, no quiero saber su etiqueta ideológica. La respuesta de Israel se puede criticar, pero nunca sin tener siempre en la boca la condena de la masacre terrorista. Ahora bien, ir a la casa de los israelíes y aprovechar el viaje para escupirles a la cara… ¿estamos locos o qué? ¿Es que queremos estar en guerra con todo el mundo? Italia se queja, el Sáhara, Argelia, Marruecos… Pero se le ve tan feliz al ministro de Exteriores que se ve que lo hemos hecho todo bien.

¿Le preocupa que le tilden de machista aludiendo a su postura sobre la ley de violencia de género?

No me opuse a la ley. Es más sencillo. A delitos iguales no puede haber diferencia de pena en función del sexo. Lo dice la Constitución en el artículo 14. Estoy en contra de la discriminación penal por un mismo delito en función del género, no de la legislación en esa materia. Si todos los que saben que digo la verdad se ponen de acuerdo para meter la cabeza en un agujero, ellos sabrán por qué son tan cobardes.

La posición del Rey parece cada vez más comprometida. Un sector de la derecha le pide que no firme la ley de amnistía. Los aliados del Gobierno boicotean sus actos. Y todos coinciden en que la institución depende del PSOE. ¿Puede Sánchez evolucionar hacia la impugnación abierta de la monarquía?

Cuando se hace la Constitución, el PSOE se empeña en que se vote la forma de Estado. No nos entendió nadie. Algunos del partido me presionaron para que lo retirara, como Gregorio Peces-Barba. El PCE tampoco quería que se votara. Todos nos llamaban irresponsables. Pero yo tenía claro que si aquello no se votaba, sería la monarquía del dictador, mientras que votándola sería la monarquía de la soberanía popular. ¡Anda que si no aguantamos el tirón! Se votó en el Parlamento y después en referéndum: es la única monarquía que ha votado el pueblo. Todos estos que dicen estar contra la monarquía en realidad van contra la Constitución, pero saben que tienen que quitar el pilar. No les gusta esta democracia: quieren una de tipo caribeño.

Usted escribe en su último libro que la Transición se produjo de abajo arriba: que fue una obra del pueblo. ¿En qué dirección empuja el pueblo hoy, en medio de esta polarización?

Los que están en contra de la Transición caen en tres falsedades. Una es que se hizo un pacto de silencio; falso: hay más libros sobre la Transición y la dictadura que sobre la II Guerra Mundial. La segunda es que se desmovilizó a la clase obrera; falso: en 1976 y 1977 se pierden más horas de trabajo por huelgas que en toda Europa. Y la tercera es que la derecha le hizo tragar a la izquierda la ley de amnistía; ¿pero es que ya nadie recuerda que en los años finales de Franco todas las pancartas de la izquierda pedían «libertad, amnistía y estatuto de autonomía»? Y por cierto, esa amnistía la votó toda la Cámara menos la AP de Fraga. No fue una carta otorgada. La gente presionaba, desconocidos por la calle te paraban para que saliera bien. Y los de arriba lo entendieron, aunque empezó mal: en mayo del 78 se empiezan a votar los artículos y yo vi que no avanzábamos. Llamé a Fernando Abril Martorell y le dije que la historia fallida del constitucionalismo español, siempre con constituciones de parte en función de quién ganaba las elecciones, no podía repetirse. Ahora dicen que fue fácil, pero no: fue dificilísimo. Los textos los redactaban los profesores de Derecho pero no acababan nunca, se atascaban en una coma. Y Fernando y yo tuvimos que hacernos cargo. No éramos los más listos ni los que más sabíamos de Derecho Constitucional, pero teníamos sentido común. Fernando era hipotenso, de noche se animaba, y yo siempre he dormido muy poco. A las cuatro de la madrugada solo quedábamos nosotros dos, el resto se había dormido sobre la mesa, y mientras tanto Fernando y yo llegábamos a un acuerdo y se votaba al día siguiente. El pasado 23 de julio los españoles votaron bipartidismo. Alguien tiene que sentar a los dos grandes partidos. Porque con esta patulea que ha reunido el PSOE no se va a ningún lado.

PREGUNTA.- El Gobierno insiste en que la amnistía es constitucional porque no está expresamente prohibida. Usted estuvo allí, en la redacción. ¿Ve posible que este Tribunal Constitucional, sobre el que pesan fundadas sospechas de politización partidista, termine encontrando encaje legal a la amnistía?

RESPUESTA.- Antes de la disquisición jurídica sobre el encaje constitucional de la amnistía hay que preguntarse si la merecen. Unos señores que dieron un golpe de Estado, que declararon la república catalana escindiéndola del conjunto y que dicen que lo volverán a hacer… ¿merecen una amnistía? Rotundamente no. Las amnistías son propias de cambios de régimen de dictadura a democracia por una razón: porque se entiende que las leyes dictatoriales no son legítimas y por tanto tampoco lo son los procesamientos penales. Pero esta amnistía convierte el procés en un acto democrático. Yo no conozco a Cándido Conde-Pumpido. Pero tengo que decir que le tengo mucho respeto al Tribunal Constitucional, porque es la última llave; si me falla la última llave estoy perdido. El náufrago solo tiene un cable: si le falla, se ahoga. Por eso yo siempre espero que el Tribunal Constitucional se va a comportar como debe. El órgano no tiene que caer en la tentación de legislar o de dar consejos al legislador. Solo tiene que decidir si el texto pasa o no pasa el criterio que separa lo que es constitucional de lo que no lo es.

Noviembre

1
Bienes

Tener bienes es un bien.
Mas, mientras más bienes tienes,
más te estrujarás las sienes
por que males no te den.
Los bienes son el sostén
pero también son la carga.
El caballero su adarga
llevaba siempre consigo.
Para qué ante un enemigo
que la pasa como sarga.

2
Soy muy tonto

La dorada medianía,
ese tópico tan sabio.
Pero soy muy tonto y rabio
por la tonta fantasía
del poder. Es una vía
encaminada al fracaso;
mas yo no sé dar un paso
sin pisar a un contrincante.
Y ya me veo delante
de mi ignominioso ocaso.

3
Artificial Human

El humano artificial
es lo que ya pronto llega.
No es un humano de pega,
es un humano ideal.
Ni la vacuna gripal
ni el fatídico control
del feo colesterol
necesitará en su vida.
Vida que quizá se mida
cual se mide la del sol.

4
El talento

El talento, repartido
se halla entre el personal.
No hay ningún sabio cabal
ni un tonto sin un sentido
agudizado. Te pido
que mires en tu persona:
en ti mismo hay una zona
con una potente luz
y una zona de avestruz
que de oscuro se corona.

5
Para hablar

Tú para hablar necesitas
tener interlocutor.
Si no lo tienes, mejor
ruidos bucales evitas
o te vas al monte y gritas
tu reclamación al cielo.
Aunque, para más consuelo,
di a ti mismo tus pesares;
y a ti te dirás que pares
de gemir como un mochuelo.

6
Qué pendiente

Mi señora ha estado a punto
de tener un accidente.
Trepó por una pendiente
(urgida por cierto asunto)
que es un completo conjunto
de peligros capitales.
Mas no ha sufrido más males
que perder gafas de sol.
Quizá ahora un caracol
ve a través de sus cristales.

7
He sido

Niño, adolescente, adulto,
soldado, trabajador,
novio, esposo, profesor,
padre, levita del culto
al verbo, inútil bulto
en todo lo manual
(no el boli se me dio mal),
pariente, ciclista, andante,
abuelo, amigo y amante
del vino, el sol y la sal.

8
Juego

Góngora y el ‘Polifemo’
abro al azar: Noche Buena
y ‘Oh, qué vimo, Mangalena’
me aparece, canto extremo
de finura. Mas me temo
que he de pasar a otro juego,
a otro quehacer, porque llego
tarde al deber más penoso,
que me pedirá el reposo
de volver al libro luego.

9
Cirugía

Ser humano es ser hermano
de todos los de tu especie;
también cuando más arrecie
la discordia. No profano
el principio soberano
de nuestra fraternidad.
Mas la infección de maldad
pide a veces cirugía
porque si no, pudriría
a toda la humanidad.

10
Hoy

Hoy es día de amargura
para esta mísera España.
Granujas de la calaña
de Sánchez, miseria pura,
nos han traído a la dura
ruptura de la nación.
Pero nuestra obligación
es defender su entidad
y mantener la unidad
con serena decisión.

11
Nuestra paz

Por más que nos amenace
algún peligro severo,
con corazón bien entero
y mente clara que trace
el plan a seguir, renace
nuestra paz tras ese trance.
Procuraremos que avance
por la sonriente senda
en que cada cual atienda
a su objetivo y alcance.

12
Pelearé

Por lo que no tiene apaño
no te agobies ni te aflijas.
Mejor tu objetivo fijas
en hacerle frente al daño
inminente. No me engaño
diciéndome tontamente
venceré, pero valiente
pelearé en esta batalla:
hasta que el monstruo se vaya
derrotado, inconsistente.

13
Embaucadores

La panda de analfabetos
que son los amos de ahora.
España se deteriora
gobernada por sujetos
que sólo son unos netos
y burdos embaucadores.
Se sienten emperadores
pero son chulos de aldea.
Pronto no habrá quien se crea
que gobiernan los mejores.

14
Aturdidos

Estamos como aturdidos.
De turpis, torpidus viene
ese verbo que nos tiene
semitorpes los sentidos,
los ánimos encogidos
y sin gusto para nada.
Sánchez y su charlotada
nos llevan a una deriva
de la que no saldrá viva
esta España apaleada.

16
Presidente

Ya tenemos Presidente:
el Sinvergüenza Mayor
del Reino, el Embaucador
que ha convertido a la gente
del Pe Ese en obediente
y sumisa masa mansa
que no piensa, que descansa
bajo el ojo del Pastor.
Del buen Pastor Impostor:
lasciate ogni speranza.

17
Una mierda

El sistema educativo
español es una mierda.
Un éxito de la izquierda,
que quiere un pueblo cautivo
de su ignorancia, no vivo
y crítico del gobierno.
Al gobierno importa un cuerno
la formación ideal.
O estás conmigo, chaval,
o te meto en el infierno.

18
Patria chica

Sin patria chica no eres
un ciudadano completo:
allí donde fuiste feto
y tu madre entre mujeres
te parió. Tú a donde quieres
viajar vete libremente.
Pero siempre sé consciente
de dónde fuiste acogido,
de aquel salvífico nido
en que te hiciste valiente.

19
Mi silente

El ruido que hace un caballo
avanzando por la calle…
No hay animal que se halle
más cerca de mí, que callo
que pasé de pollo a gallo
cuando en Babieca sin silla
cabalgué por la sencilla
y luminiscente estrella
de la parva. Mas más bella
mi silente bici brilla.

20
Las urracas

Son las hijas del rey Piero
Sánchez, las de las matracas.
Convertidas en urracas,
pregonan su desafuero
con chirrido fuerte y fiero.
Su vanidad insolente
las llevó hasta el consecuente
derribo de sus destinos.
De graznidos, no de trinos,
son una túrbida fuente.

21
Nuestra vida

Nuestra vida se divide
en tiempo para aprender
y tiempo de desprender.
Nuestra valía se mide
por lo que en otros incide
lo que hemos desprendido:
atención, saberes, cuido
o torpe parlotear.
Para lo bueno entregar
tienes que haberlo aprendido.

22
almuerzo

Una ensaladilla rusa
que Putin ya la quisiera;
y un bacalao de primera
frito como aquí se usa,
con el de oliva (que acusa
un terrible subidón).
Porque las comidas son
las que alimentan la vida.
Y el vino no se me olvida
para la consagración.

23
La crianza

En la sociedad abierta
la crianza es la tarea
más difícil: todo crea
problemas, nunca acierta
el criador. Esa otra puerta
que no vio es la que llevaba
al triunfo; todo lo traba
cuando acudir es urgente.
El fracaso es lo corriente
y el errar nunca se acaba.

25
No perdona

Lo que va a pasar mañana
no se puede saber hoy.
Es seguro que si estoy
aquí, más calamocana,
más débil y menos sana
se mantendrá mi persona.
Es que el tiempo no perdona;
y a los viejos o nos mata
o nos acerca a la ingrata
carcajeante pelona.

26
Esta mañana

Una mañana tranquila
de lectura y bicicleta.
Aún el frío no aprieta,
mas despierta y espabila
porque la mente se afila
al bajar de un cierto grado.
Ahora no estoy cansado
y en la lectura reincido,
para quedarme dormido;
dormido pero sentado.

27
Eso de redes

Eso de redes sociales
para nada me interesa.
Cuando mi boli se expresa
no anda buscando avales
de los tales o los cuales.
Mi boli dice de mí
porque yo me divertí
alineando palabras.
No son balidos de cabras
ni gruñir de jabalí.

28
Adolescencia

Mi adolescencia pasó
entre el odio y la vergüenza.
Ambos tejieron la trenza
con que ahorcarme, porque no
encontraba donde yo
pudiera sentirme bien.
Conocí por fin a quien
puso una luz en mi noche.
Y empecé a andar sin reproche,
amándome, amando, amén.

29
Infancia rural

Tuve una infancia rural,
vi la tierra y el sustento
que, magnífico portento,
aportaba al animal
humano, que, aunque era igual
a los otros animales,
no los trataba de iguales.
El hombre, aun niño, era rey,
podía imponer su ley,
infligir daños letales.

30
Una oda

Una oda al inventor
del santo hilo dental.
Si no nos libró del mal
maligno y demoledor
que a la boca acecha, honor
merece por su artificio.
La boca es el orificio
que nos expone a más daño:
ese hilo ve el engaño
y evita mucho estropicio.