A mi alumno Lamine
Si para quejas son buenas
las décimas, por qué no
lo ha de ser para que yo
certepatee mis penas.
Serán facecias amenas
para quien vive dichoso.
El que en medio de este coso
deja que mires su herida,
sabe que es savia su vida,
sabe cuál es su reposo.
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Espero que tu alumno sepa apreciar este alarde de virtuosismo. Seguro que si.
Un abrazo
Don Antonio, es para mi un gran honor que usted haya querido dedicarme esta décima.
He de confesarle que profeso una gran admiración por usted y todo lo que representa, ya que en esta sociedad cada dia menos culturizada,donde la gente prefire «leer» la adaptación en la televisión o el cine antes que LEER el libro en sí, aun quedan hombres(y mujeres por supuesto) como usted qu son el ejemplo a seguir de esta generación de la «Play Station».
Sin duda alguna es usted un gran referente para mí y para todo el que se digne a fijarse un momento en todo lo que hace, de nuevo muchas gracias por la dedicatoria, gracias.
Gracias a ti, Lamine. Eres (sois…) un muchacho estupendo. ¡Ánimo con el curso!