I
-¿Cuánto duerme el caballero
la noche que antecede a la batalla?
-¡Duerme nada!
-¿Cuánto duerme la señora
la noche que el Amor viene a buscarla?
-¡Duerme nada!
II
¡Oh cómo alivias con tu canto oscuro,
amigo mirlo insomne,
mis horas malas!
Cuando de breve sueño inquieto surjo,
envuelto en tus canciones
espero el alba.
Marzo de 2004
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