No distante o distinto. Soy un ser terrenal.
Menos tinto que tinta por mis venas;
por mi alma, no tanta tontura como penas.
Enviciado en la pluma: ésta es mi flor del mal.
Soy también otros seres:
un padre de familia numerosa,
un maestrillo de barrio, esposo de una esposa,
y vil menesteroso que acude a menesteres.
Mi afición de plumilla no es oficio:
con gustosa vergüenza, la llevo como un vicio.
Por mí la llevaría con la cabeza alta
(no demasiado alta: soy propenso al mareo);
pero, pues todos piensan que éste es un vicio feo,
yo, prudente, me oculto cuando el vicio me asalta.
Filed under: Poemas |
Lo de tinta por tus venas es evidente: escribes como los ángeles.
Un abrazo
¡Desmedido elegio…!
Un besazo.