Sólo cuando solo ando
me siento yo
solo.
Sólo cuando solo ando.
Caminando.
Una apenada pena, apenas nada,
una casi nada alucinada
a la nada destinada,
a la nada encaminada.
Casi nada que se va difuminando,
erosionando.
Casi nada que se va quemando.
Una casi nada caminando.
Una casi nada por Antonio nominada.
Una casi nada que se vuelve cuando alguien dice Antonio,
aunque estén llamando a otro.
Un Antonio que se va quedando ancho,
porque yo me voy gastando
caminando, caminando
mientras sigue entero Antonio.
Una casi nada erosionada,
difuminada.
Una casi nada que se quema, que se va quemando.
Casi nada poco a poco, paso a paso fulminada.
La cosecha casi casi sazonada
en una tierra abonada
para nada.
Una cosecha de nada.
La materia calcinada que contiene
una caja satinada.
Un puñado de ceniza que va a ser diseminada
en el agua.
Nada.
Filed under: Poemas | Leave a comment »